Superbebes: un fenómeno en aumento


Cada vez es mayor el porcentaje de chicos que nacen con más de cuatro kilos, como resultado del incremento de la obesidad

Días atrás, el nacimiento en Rusia de un bebe que pesó 5,400 kilogramos y midió 58 centímetros saltó a las noticas como si se tratara de algo realmente excepcional. No es algo de todo los días, pero se está volviendo cada vez más común: en los últimos diez años, en los Estados Unidos, aumentó entre un 5 y un 9% el porcentaje de bebes con pesos mayores a los cuatro kilos; en Canadá, el crecimiento fue del 24% en esa misma década.

 

"Cada vez se ven más bebes grandes", confirmó a La Nacion el doctor Gustavo Leguizamón, jefe de la Unidad de Embarazo de Alto Riesgo, del Departamento de Obstetricia y Ginecología del Cemic, dejando en claro que la Argentina no escapa al incremento de los llamados "superbebes".

 

"En la región, históricamente los nacimientos de bebes de alto peso no representaban más del 3, 4 o 5%, pero esto sigue al aumento de la obesidad materna. En Chile, por ejemplo, pasamos en 15 años de tener un 2% de bebes de más de 4 kilos a tener un 12%", dijo el doctor Ricardo Uauy, docente del instituto de Nutrición y Tecnología de Alimentos de la Universidad de Chile e integrante del Instituto Danone Cono Sur.

 

Como señaló Uauy, la causa del incremento de los nacimientos de bebes con pesos mayores a los cuatro kilos no es otra que el incremento de las tasas de obesidad que se verifica en todo el mundo. El 90% de las mujeres con sobrepreso y obesidad durante el embarazo desarrollan diabetes gestacional o diabetes del embarazo, cuyos elevados niveles de azúcar en sangre son los que disparan el crecimiento de los bebes dentro del útero materno.

 

Pero lo que advierten los especialistas consultados es que lejos de cualquier fortaleza o superpoder que uno pueda asociar a la palabra "superbebe", lo cierto es que los (no tan) pequeños que nacen con pesos superiores a los 4 kilos presentan un riesgo mayor de desarrollar afecciones como la diabetes o la hipertensión en su vida adulta.

 

Además, un elevado peso durante la gestación puede ocasionar complicaciones antes y durante el parto.

 
 

Cuestión de peso

"Se habla de macrosomía cuando un bebe pesa más de 4,000 kilogramos al nacer a término, pero también se habla de bebes demasiado grandes para la edad gestacional, ya que un bebe puede nacer a las 28 semanas pesando más de 3,000 kilogramos", señaló el doctor Leguizamón.

 

Por su parte, el doctor Uauy introdujo otra variable que también debe ser tomada en cuenta para determinar si el peso de un recién nacido es elevado: la talla materna.

 

"No basta sólo con mirar el peso del recién nacido, sino tomar en cuenta el desequilibrio entre la talla materna y la de su hijo", explicó Uauy, que esta semana visitó la Argentina para participar del encuentro Crecimiento saludable entre la obesidad y la desnutrición en el Cono Sur. "Si uno sólo mira el peso al nacer puede considerar que un chico nace con un peso normal, cuando en realidad al ser hijo de una madre de talla baja es un chico con una proporción elevada de grasa corporal. No todo el peso es igual", agregó.

 

Aclarados estos puntos, la pregunta es cuáles son los factores que influyen en el peso del bebe al nacer. "El tamaño del bebe está determinado por su carga genética, pero también por el ambiente nutricional al que está expuesto dentro del útero materno", respondió el doctor Leguizamón.

 

Aquí es donde entra en juego la diabetes gestacional. "Las mujeres que la padecen tienen un incremento de los niveles de glucosa (azúcar) en sangre después de cada comida que está por arriba de lo normal. Esa glucosa no es absorbida, ya que la embarazada con diabetes tiene resistencia a la insulina [que es la hormona que permite metabolizarla], y pasa a través de la placenta al bebe, que sí puede producir altos niveles de insulina para absorberla."

 

La glucosa es el mejor alimento que puede recibir el bebe en gestación, pero en exceso produce un crecimiento mayor al normal ?los hijos de mujeres con diabetes gestacional tienen un riesgo 10 veces mayor de pesar más de 4,500 kilos? y un estado metabólico que no es el ideal.

 

"La hiperinsulinemia y la hiperglucemia trae problemas al funcionamiento de la placenta y aumenta el riesgo de muerte intrauterina ?advirtió Lequizamón?. Otro de los riesgos es un exceso de líquido amniótico (polihidramnios), que puede causar contracciones antes de tiempo y aumenta el riesgo de parto prematuro."

 

Llegado el momento del parto, los hijos de mujeres con diabetes gestacional tienen de 2 a 3 veces más probabilidades de tener que recurrir a una cesárea y un riesgo 5 veces mayor de la llamada distosia de hombro: "los bebes grandes tienden a tener hombros también grandes, los que se pueden trabar durante el parto, lo que constituye una emergencia obstétrica".

 
 

Huella metabólica

Pero el ambiente metabólico intrauterino que ha experimentado un bebe que nace con un peso elevado deja una impronta que va más allá del momento del parto. "Una madre obesa que desarrolla diabetes durante el embarazo genera un entorno hormonal que condiciona a desarrollar alto peso", señaló el doctor Esteban Carmuega, director del Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil (Cesni).

 

Así como nacer con alto peso aumenta el riesgo de sobrepeso y obesidad en la vida adulta, agregó Leguizamón, "también aumenta el riesgo de desarrollar resistencia a la insulina, diabetes o hipertensión".

 

De todo lo dicho surge que el embarazo es un momento en el cual el cuidado de la salud y la nutrición materna tienen un impacto no sólo inmediato, sino a futuro. "Puede y debe incluso comenzar en el asesoramiento preconcepcional, en el que se pueden identifican factores de riesgo, como el sobrepeso o el haber tenido ya diabetes gestacional en un embarzo anterior", dijo Leguizamón.

 

El cuidado de la nutrición durante el embarazo, la práctica de actividad física y el control de los niveles de glucosa en sangre permiten reducir al 8% la tasa de macrosomía en hijos de mujeres con diabetes gestacional, concluyó el obstetra.

 
 

Fuente: La Nación