El albaricoque: cosmético y medicamento


El albaricoque: cosmético y medicamento
   
     

El albaricoque pertenece a la familia de las rosáceas, igual que la manzana, la pera o el níspero.

El albaricoque procede del norte de China, donde ya se cultivaba hace más de 2000 años, de ahí se extendió por la India, Irán y Armenia. Actualmente su cultivo es propio de países de clima templado de Europa y de América, entre ellos España.

 

Este fruto puede favorecer en muchos aspectos al cuerpo humano, tanto en algunos trastornos que este pudiera padecer, como en nuestra piel.

 

El albaricoque es una fruta sabrosa y nutritiva muy recomendable en niños, adolescentes, ancianos, personas convalecientes así como en determinadas situaciones patológicas gracias a los efectos beneficiosos que presentan sus componentes, especialmente, el betacaroteno.

 

El betacaroteno se transforma en vitamina A dentro del organismo y contribuye a la salud de los ojos y de la piel, así como en la defensa del organismo frente a infecciones y ciertas enfermedades crónicas degenerativas, entre ellas las cardiovasculares y el cáncer.
 
El albaricoque como cosmético 
 
  El aceite de albaricoque se emplea en muchas fórmulas cosméticas. De la semilla alojada en su único hueso se extrae un aceite, similar al aceite de almendras, muy útil para masajes y para la elaboración de cosméticos.

Algunos componentes de este aceite, que se activan al contacto con el aire, se utilizan para calmar y cicatrizar las heridas de la piel y por esta razón forma parte de fórmulas cosméticas muy conocidas.
 
El albaricoque como medicamento
 

Problemas oculares

El consumo habitual de albaricoque ayuda a mantener los ojos y la visión en buen estado. Puede ser muy recomendable en casos de conjuntivitis y sequedad ocular, así como para prevenir la pérdida de la agudeza visual y ceguera nocturna.

   

Afecciones de piel y mucosas

La presencia de betacaroteno protege la piel y la mucosa respiratoria de ciertas infecciones causantes de dermatitis, faringitis y sinusitis.

   

Anemia

Se aconseja su consumo en casos de anemia ferropénica, mostrando unos efectos muy positivos. Esta acción parece estar potenciada por la presencia de ciertas sustancias también presentes en este fruto (entre ellas la vitamina C) que favorecen la absorción del hierro.

 

   

Trastornos nerviosos

El albaricoque es muy recomendable en caso de astenia, depresión, nerviosismo, insomnio, depresión e inapetencia, debido a su riqueza en vitaminas del grupo B y ciertos minerales como el magnesio y el calcio.

 
   

Afecciones digestivas 

Los albaricoques frescos maduros son ligeramente astringentes, mientras que los orejones son laxantes.

   

Prevención de enfermedades crónicas degenerativas

Debido a la abundante riqueza en betacaroteno, el albaricoque previene el envejecimiento prematuro, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer.